domingo

Ya no te amo

Ya no te amo porque no frecuento tu mundo

He dejado de verte por eso ya no te amo

Ya no te amo y busco la manera de no verte

Porque mis ojos delatarían lo que mi mente esconde.

Ya no te amo pero sé que tus manos acarician los labios de otro,

Pronunciando extasiada su nombre,

Procurando relega el mío de tus pensamientos como una falacia inquietante que sin querer,

tal vez queriendo echaste a volar sobre las matas de esta ciudad.

No puedo distinguirte porque mis ojos tienen sueños propios

entonces recuerdo los cientos de mensajes electrónicos

que por intermedio del Messenger nos enviamos pasada la medianoche,

los encuentros clandestinos en las calles sin comienzo del periférico central

que nos acercaban más a nuestros sueños

por esos años querías partir lejos de la ciudad

donde mi creatividad renuncie a ti

pero me aferraba a tu siniestra habilidad de persuadir que te extrañaba

(sabiendo que no mienten las personas nacidas bajo la potestad de Tao)

Te comprendo sin entender

y, espero; espero y sigo esperando.

Algo que sé.

Jamás volveré a amar porque ya no frecuento tu mundo.

sábado

Lima, 17 de diciembre de 2010



CARTA ABIERTA PARA ROSARIO del PILAR TACUNAN OBREGÓN



Querida Rosario del Pilar.

Hazme un lugar en la guarida de tus sueños prometo que ninguna escena de celos me alejará de tus brazos porque tu recuerdo siempre me traerá de regreso, aquellas asperezas que nimbamos caóticamente van fraguando la perpetuación de mi constante admiración hacia tus brazos: lumbrera de amaneceres sublimes e insigne dueña de hectáreas fértiles de montes zigzagueantes donde has galopado a campo traviesa noches enteras. Algo tímida; tus ojos, inolvidables reflectores degüellan en cada beso, en cada lonja, en cada trozo mis extasiados labios. Entre arrumacos una desidia incontrolable vaticina que pronto seremos tres; yo, loco por tu amor, tú, recibiendo mi calor y tu vientre tibio imaginando un constante crecimiento.
Rosario del Pilar sonríe brevemente, causando un espasmo frenético que termina por escarapelar todo mi cuerpo bloqueando mis sentidos ata y desata a merced de su mirada mi sistema nervioso central, cerrando mis ojos sus labios se juntan a los míos en la más bella embestida. Y, la adoro porque es mi mujer, sintiéndose amada por su macho cabrío encierra las letras perfectas para un ramo de poesías fatigadas de tanta creatividad, bajo las sábanas invertebradas de camas laxas en yuxtapuestas moles de concreto un silencioso gemido la convierte en la domadora que ha atado las riendas de mi locura, propia de la juventud y las tiene bien sujetas. Antes de ella fantaseaba dentro de un mundo creado por mis lecturas paradigmáticas, hoy en el mundo real, escribo esta carta abierta a mi amada Rosario del Pilar siendo casi medianoche juro que he vuelto a nacer, ahora transpiro, camino, trato de comprar las cosas necesarias para formar un hogar, quizá un equipo de sonido una televisión que se yo, la compra en el supermercado; Rosario del Pilar me has puesto en el verdadero sendero de la cordura. Estaré eternamente agradecido querida filántropa compañera por recordarme que tengo un corazón dentro de mi pecho que se infla cuando hablan de tu amor y que tengo manos para acariciar tu silueta de infarto que pone a prueba los circuitos cerrados de mi sistema nervioso central. Y, como no hay nostalgia peor que añorar lo que nunca sucedió: trato de que suceda todo contigo para que luego no me arrepienta de algo que no hayamos hecho juntos.
Quisiera inventar más días me parece insuficiente una semana con siete noches, te extraño demasiado como para vivir si no es a tu lado y, por eso cuando observas la luna desde tu sueño voy creando fantasías, eclipses y poesías. Falacias que no son mentiras, mentiras que nos unen más todavía y tu sonrisa es mi batería recargable que me da energía para subsistir cada día. Te amo Rosario del Pilar y por más que el destino se una en nuestra contra, mercachifles de cuarta manoseen nuestra historia, eunucos, parásitos putrefactos con cizaña nos celen, nuestro amor es tan fuerte que no tiene medida, dimensión ni peso. Nuestro amor tiene fuerza eólica; energía cinética obtenida por nuestros distintos estados de ánimo, fuerza abstracta que es recargada bajo las sábanas invertebradas de camas eclécticas.

Posdata.-

Te amo Rosario del Pilar y pongo mi cargo de poeta nocturno a tu disposición.
Darwin Villanueva Cieza

martes

FIX YOU, PRINT`S, LOS SIMPSON Y EL MESSENGER

Sin darme cuenta llegó la noche con una repentina lluvia que hiso patinar a los transeúntes en las concurridas callecitas aledañas a mi residencia. Los desprevenidos apuraban su paso, miraban al cielo y fruncían el ceño. Al sentir la lluvia, corrí a la azotea y me puse a saltar, besar las gotas que caían y disfrutar de la primera llovizna del segundo mes del verano. En febrero nunca hay milagros para mi, entonces cierro los ojos disfruto este clima intempestivo sabiendo que faltan pocos días para San Valentín y no tengo amigos donde celebrar, mujer para besar o amante para frecuentar. En la soledad de mi residencia, me acompañan pocos recuerdos concretos: una canción; el perfume de una jovenzuela soñadora; la serie norteamericana de televisión y, un aplicativo para chatear del internet. Mi abuela siempre dice que cada uno tiene lo que merece.

¡¿Y, de la nada que tengo merezco castigo todavía?!

Pongo mi sinceridad bajo palabra, Necesito una novia; alguien que me motive a continuar en la lucha diaria por sobresalir en el trabajo. Necesito enviar miles de mensajes de texto al teléfono móvil de la mujer que para mí sea la más bella del mundo. Quiero ilusionarme y no puedo, -o, quizá si puedo, pero no debo-.Todas las parejas del mundo tienen su canción, “identificadora,” la que los distingue de los demás. Esa que cantan juntos cuando la escuchan en la radio y, cuando están separados sufren en cada estribillo. Yo tengo una canción que representa a todas las parejas que he tenido. Y, a la vez represente a una misma.

El 14 de febrero, pondré en el iPod la misma canción con la cual hice el amor por vez primera. A ciencia cierta pienso que los olores de las personas jamás los olvidamos, indudablemente, cada persona tiene un olor propio. Hay otras personas que como yo, por citar un ejemplo que tiene una variedad de olores, mis pies no huelen a mi pecho sudoroso y masculino que tampoco huele a mi cabeza con pocos pero sedosos pelos. Tenemos olores en distintas facetas, cuando estamos de mal humor no es el mismo olor de cuando estamos excitados. Mariana siempre se salpicó gotas de Print`s por el cuello, la mejilla y las orejas. Tenía a media ciudad babeando por ella, Quise imitarla usando perfumes caros, pensando que así las mujeres no me olvidarían, mala elección. Jamás tuve resultado positivo. Pero Mariana fue siempre distinta; su olor jamás se desprendió de mí.
Sueño con sus olores internos, pienso hallarla entre las calles, recorro con mi olfato jirones donde mujeres usan su perfume, pero no es lo mismo. Nadie es como ella. Entonces descubrí que puedo perfumar mis pies y la fragancia se perderá a las pocas horas, puedo perfumar mi pecho masculino y al día siguiente se disipa la fragancia y puedo perfumar mi recuerdo con print`s y aparecerá la silueta de Mariana en mis sueños.

Mariana fue siempre fanática de los animes japonés, Gundam Wing entre otros que jamás supe los nombres. Mariana fue la mujer que tuvo la intensión de amarme, y yo en la intensidad de mis sentidos la amé. Luchando contra viento y marea; dioses estrellados; padres enchapados a la antigua; universidad corrupta; amantes de turno; noches de bohemia; bailes eróticos y tangas rojas de mujeres rotas. De que sirve ahora pensar que la amé. Si en la intensidad de mis sentidos la odié cuando sus palabras talentosas daban vida a su nuevo novio, armado de rabia entre los dientes le hice daño, mintiéndole descabelladamente, gestando ideas disparatadas.

Bart Simpson supo lo nuestro, fue nuestro aliado y jamás hiso nada por separarnos, todos los días esperaba en la central de correos de Springfield mis cartas. Llamo a la radio y nuestro locutor favorito pone nuestra canción. Chris Martin empieza con parte de su Fix You, Homero Simpson desde su trabajo cambia de radio, el tukutín del Messenger me sugiere que alguien desde Springfield me ha respondido, levanto la ventanita para ver el mensaje recibido y un olor a print`s se cuela por mi portátil. Estoy ya grande para llorar como niño.

sábado

ENTRE RELIGIONES, ALGODONES Y TENEDORES

ALGODONES

Una pelea más constituye ausencia de afecto durante 24 horas. Menos 45 besos, 15 abrazos que desaparecen, una reducción en la factura mensual del recibo telefónico. Una pelea más representa un día triste, suspiros por doquier. Penas pesares y la perdida del apetito.

-Eres una engreída de mierda, exclamé furioso-. Traté por todos los medios de no mirarle a los ojos, pues iba a pedirle disculpas, pero no. Yo estaba molesto y con toda razón. Me di la vuelta y, a paso ligero fui a casa. Quise voltear y correr hacia ella, debía ir a buscarla en ese momento pero no lo hice me contuve y caminé en silencio.

El domingo fuimos de paseo al zoológico. A la venida y, antes de llegar a casa decidimos comer en un restaurante aledaño. Un insignificante problema pronto se convierte en una gran discusión. Acaso nos hemos puesto a pensar que los seres humanos discutimos por cosas tontas. Sería cuestión que lo analicemos si todavía no lo hicimos. Yo, moría de hambre. Sé que Pilar también. El mozo dejo nuestros platos, -come, le dije-. Termine de cenar y ella no toco su plato, habíamos caminado tanto en el zoológico, estábamos sin almorzar. Eran más de las ocho de la noche. Guarde silencio y salimos sin mencionar palabra alguna.

Lo nuestro fue siempre una relación diferente. Antes de comenzar ya lo vivíamos distinto al resto parejas:

La conocí en el trabajo, aunque dicen que jamás debemos de tener una relación sentimental con alguien del trabajo. Yo lo hice con ella. Me gustaba mucho su compañía pero fingía que su presencia me incomodaba, eso creaba entre los dos un clima de hostigamiento. Pilar tiene unos zapatos que cuando los llevaba puestos al trabajo juro que el amor que le tenía moría por completo hasta el siguiente día. ¿Acaso hay algún caso en el mundo como el mío? Unos simples y horribles zapatos pueden matar los sentimientos.

En el taxi, a pocas cuadras de su casa, -quieres estar conmigo-, le dije una tarde de febrero. Y la abracé con rápidamente pues habíamos llegado a casa. Los primeros meses fueron de infarto, discutíamos todo el día, yo la celaba, Pilar me miraba y se molestaba; en el fondo nos amábamos desde antes de conocernos, ahora estoy seguro que lo nuestro estaba predestinado.

Ella se preparó con sus antiguos novios para estar lista y recibirme adueñándose de mi amor y, yo vivía sin rumbo hasta que me dio la brújula para no perderme y encontrar cariño en su pecho.

Después de gritarle furioso en la calle, no la llamé durante tres días seguidos. Necesitaba una estrategia para llamarla y pedirle perdón por lo ocurrido días antes, pero mi orgullo me lo impedía, además si ella hubiera estado triste por mí, repito nuevamente que Pilar tuvo la culpa de la discusión, me hubiese llamado si me extrañaba, algo que jamás sucedió. Pero bueno, siempre soy yo el que da su brazo a torcer.

Inventé un pretexto, me armé de valor y respiré hondo.

-Aló Pilar, -Dije nervioso-.

Después de conversar y limar nuestra riña, le corte diciendo que la iba a volver a llamar.

Cogí el teléfono y la llamé nuevamente.

-Pilar escucha, -por favor-. Continúe.

Puse nuestra canción en la portátil y escuchábamos juntos por el teléfono ella comenzó a llorar. La sentí una mujer frágil, los sollozos se podían oír con claridad, quería estar a su lado ese momento, abrazarla y decirle cuanto la necesitaba, cuanto la amaba. Porque duele verla lejos de mi lado, con otra gente. Tendré que hacer algo para que pronto viva a mi lado.

ENTRE RELIGIONES, ALGODONES Y TENEDORES

RELIGIONES

Si mueres antes, espérame en el cielo. Aunque mi agnosticismo me vaticine un paraíso para nada prometedor. -Amor lo mío es amor-, es nuestro tema central. Te juro que te amo me repites cuando en la intimidad me aferro a tu cuerpo. La idiosincrasia de nuestros fundamentos nos aferra a cerrar la boca y vivir sin mencionar a Cristo, pero rezándole cuando nos peleamos para llegar a un final feliz. Eres Cristiana, yo sigo leyes espirituales de oriente aunque claro está mi agnosticismo no me llevará al mismo cielo donde te alojarás, entonces vivo apresuradamente y pido que no me dejes partir para amarte en esta tierra infausta, para recorrer de la mano las calles solitarias, ir de hotel en hotel probando sensaciones nuevas, pensar en los nombres que llevarán nuestros hijos. Si muero antes que tú, prometo construir un nuevo firmamento donde te esperaría y no habría religión alguna que nos separe. Mientras tanto hazme un lugar dentro de tu pecho, para vivir con el recuerdo de tu sonrisa, levantarme por las mañanas con la ilusión de formar parte de tu mundo viendo mi reflejo en tus ojos, perdiendo en tus labios mi fuerza. Eres mi diosa coronada, has dado a mi vida el sentido necesario para abandonar mi vida bohemia y encaminarme, no importa el culto que profeses, tú eres mi religión y, desde mi clandestinidad seré por siempre tu ferviente devoto. -Amor lo mío es amor-, en la radio cantan y yo te llamo al móvil para que escuches nuestra canción.

jueves

SENTIMENTALMENTE (IN)DISPUESTO PARA AMAR(TE)

Pronto toqué sus manos y besé sus labios, sin percatarme fui tomando lugar en la historia que les contara a sus nietos. Descubro que soy mortal y es tarde para arrepentimientos; me quedé estancado en su retina, después de batallar palmo a palmo con las olas marinas de sus pupilas hinchadas por la sátira madrugada que nos manda a dormir en distintas camas a miles de metros de distancia. Pero dormimos, y nuestras fantasías se juntan en un deseo, para formar un mismo sueño; nuestro sueño.

A su mundo llegué alejándome de la ficción que esconden los suburbios del Este y la bruma del Oeste. Podría definirse como incertidumbre lo que me viene pasando. No importa cómo la conocí; estoy enamorado hasta el tuétano, los ángeles la prepararon para mí. Duerme mi chica en posición fetal, envuelta por una transparente sábana blanca. Pronto cabalgare por su cuerpo, bebiendo de sus pechos, embriagándome con sus aguas calientes que emanan de sus partes más ardientes y, ella será mi otro corazón.

Ando con cautela. Tan acostumbrado estoy a perder lo que amo, que niego amarla. Para así tenerla siempre a mi lado. Quizá mi pensamiento me pregunte por alguien más. Pues el propio enemigo esta dentro de uno mismo. De soslayo acudo a la corte espiritual y pongo mi palabra bajo juramento: No hay amor que recordar donde jamás ocurrió pasión. Me libero con estas palabras del karma llamado: Lucero.

¿Como es mi chica? Diferente a las demás señoritas pero igual que todas las mujeres. Además es musa de poeta. Privilegio con derechos reservados en el mundo. Tiene la capacidad cognitiva para armar y desarmar cuantas veces desee el rompecabezas de mi alma. Adivinadora de mis miradas y bruja de mis bajos instintos. Contadora de nuestros salarios laborales, jefa de mi sonrisa, carcelera de mis penas; me siento a meditar en la hoguera de nuestro pasado, una gélida discusión es vaticinada por nuestras miradas.

Comenzamos odiándonos, en algún momento merecimos el Guinnes por la mayor cantidad de discusiones en un día. Así comenzamos nuestra relación. Siendo las personas más sinceras del mundo; la gente no creía que llegaríamos al mes y pronto será la madre de mi hijo. Yo no creía llegar a quererla, hoy la amo más que a mi vida.

Enciendo el ordenador mientras recuerdo las interminables calles que almacenan los miles de besos que nos dimos. Los semáforos de las avenidas principales que detuvieron nuestro paso. Siempre de la mano, los primeros rayos de Febo vaticinaban el verano más ardiente de los últimos años. En mi silencio le mencionaba un te amo, sus ojos me daban la respuesta que necesitaba; nuestros cuerpos ardían de pasión en cada caricia, mis manos en su cadera, los suyos en mis alas, sujetándolas, apoderándose de mí. Un susurro en mi oído traía un dócil te amo. Callaba, en mi sepulcral silencio la quería hacer mía.

Mis ojos trataban de ocultar la pasión con la cual su cuello era empapado por mi jadeante lengua que reconocía su piel invariable.

Dentro de la tormentosa sequía literaria y las deudas financieras que me angustian brota en mi corazón una ilusión con nombre propio y, olor a verdadera mujer. Quizá la mujer que siempre busqué en otros cuerpos. Los ángeles nos guiaron por el mismo sendero y el rechoncho Cupido hiso lo suyo. Ahora estoy aprendiendo a ser puntual, ordenado. Trato de hablar en vez de gritar, pugno por silenciar las palabras que la agravien.

La felicidad consiste en vivir creando sueños, la alegría forma parte del amor. El amor es un letargo a veces efímero, por momentos prolongado. Y yo estoy dispuesto a ser el cuello donde retozará mi Rosario. Despertando del sueño pediré su mano para construir juntos el hogar tan soñado con mis hijos que llevarán su sangre y los suyos mi apellido.